sábado, 23 de octubre de 2010

Miraflores de hoy y siempre


Al despertar se sentía ese característico olor a mar que impregna a todo balneario, desde las azoteas de las casas podía verse el litoral y gozar del Océano Pacifico. El haz de luz del faro del malecón llegaba hasta las casas que se ubicaban a unas 5 o 6 manzanas.

Hoy Miraflores es otro, ha perdido el encanto de sus años, ha ganado en cemento y en altura, no podemos ya decir que es una ciudad en la que de flores. En el pasado fue una de sus características, las casas estaban llenas de ellas y daba gusto caminar y oler las diversas flores que el distrito poseía y lo felices que eran los vecinos cuidando de sus jardines. Hoy eso ya no existe. Los edificios nos han invadido, nos atacan por todos lados y no sabemos que hacer y los que aun vivimos en casas, nos encontramos con la soga al cuello, pues son tantos los compradores de terrenos que no hay día que no toquen nuestras puertas ofreciéndonos comprar lo que poseemos, como si vivir en una casa fuera ya de otro mundo.

¿Quién o quiénes han sido los promotores de este cambio?

Nada mas y nada menos que los Alcaldes de cada uno de los distritos en los que que la competencia por poseer mas y mejores edificios no tiene parangón con lo que sucede con otras ciudades en el mundo.

  • Modernizar una ciudad no es necesariamente construir sin ton ni son.
  • Modernizar es dar mejor uso a los espacios de cada ciudad.
  • Modernizar es dar a cada quien lo que le corresponde sin dañar a terceros.

Miraflores fue destruida por sus gobernantes, se llenó el litoral de edificios, por lo que en la actualidad de una cuadra a otra el mar ya no se ve y tampoco se siente. Todo miraflorino que se considere tal ha vivido de cerca el progreso de la ciudad y ello es algo que nos enorgullece, sin embargo el actual desarrollo no nos favorece, es necesario que la construcción desmedida de edificios se detenga, pues se corre el riesgo que las áreas verdes que tenemos sean insuficientes para el crecimiento del enorme parque automotor que trae consigo a los nuevos habitantes del distrito.

No estamos en contra del progreso, sino de la forma como esta se concibe. Los vecinos del antiguo y bello Miraflores pedimos respeto por el orden urbanístico.
  • Queremos nuestro mar, devuélvannos su olor.
  • Queremos nuestras áreas verdes.
  • Queremos nuestra ciudad libre de contaminación.
  • Queremos vivir sin ser molestados por compradores inescrupolosos.
  • Queremos ser los que eramos antes del boom de la construcción.
  • Queremos oir el trinar de los pajaros, no corten los árboles.

Querido Miraflores extraño la tranquilidad que nos transmitias, los vecinos viviamos felices, hoy ya no es asi, les pedimos a los nuevos habitantes:

  • que te cuiden.
  • que no maltraten tus parques.
  • que limpian los excrementos de sus mascotas.
  • que no arranquen las plantas.
  • que no boten basura en las calles.
  • que sus jovenes no caminen con aires matonescos.
  • que los peatones respeten a los ciclistas y estos a su vez a los peatones.
  • que la feria del Libro Ricardo Palma no sea maltratada como lo es por su actual alcalde.

Por un MIRAFLORES lleno de flores y por su bello mar.

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